Al cierre de marzo de 2026, el consumo de cemento en República Dominicana registró un alza de 6.0 % y llegó a 1.5 millones de toneladas, según datos del Banco Central. El repunte de las ventas locales, respaldado por la construcción privada y la continuidad de obras, muestra movimiento en el mercado interno, aunque no elimina las señales de presión que enfrenta el sector.
La industria, por su parte, advirtió que sigue operando en un entorno de incertidumbre internacional. Jorge David Pérez, presidente de la Asociación Dominicana de Productores de Cemento (Adocem), indicó que los conflictos geopolíticos podrían afectar los costos operativos y la logística, y destacó la necesidad de un seguimiento constante ante posibles presiones inflacionarias para evitar que las obras de infraestructura pierdan impulso.
A ello se agrega el descenso de las exportaciones de cemento, que disminuyeron 6.6 % en el trimestre y se situaron ligeramente por encima de las 300,000 toneladas. El contraste entre el avance del mercado local y la caída de las ventas externas deja una alerta sobre la evolución del sector y refuerza la necesidad de vigilar sus efectos en costos, ejecución de obras y crecimiento económico.
