Los efectos del conflicto en Medio Oriente ya empezaron a notarse en República Dominicana mediante aumentos en los combustibles que inciden de manera directa sobre el presupuesto de los hogares. En las últimas semanas, la gasolina premium subió de RD$290.10 a RD$323.10 por galón, la regular de RD$272.50 a RD$301.50, el gasoil óptimo de RD$242.10 a RD$275.10 y el gasoil regular de RD$224.80 a RD$253.80.
La dependencia dominicana de los derivados del petróleo importados vuelve a poner a los ciudadanos frente a un efecto en cadena: cada incremento del crudo encarece el transporte de mercancías, la generación eléctrica y la operación de sectores productivos, con repercusión posterior en alimentos, movilidad y servicios. En ese sentido, la coyuntura internacional se traslada otra vez al bolsillo de la población, en un contexto donde el supermercado ya aparece entre los principales focos de presión económica para las familias.
Frente a ese panorama, las recomendaciones se orientan a medidas de supervivencia doméstica: comprar con estrategia, compartir transporte, planificar rutas, mantener el vehículo en buenas condiciones, regresar a una alimentación más básica, reducir las comidas fuera del hogar, reemplazar productos importados por alternativas locales, evitar desperdicios y no endeudarse para cubrir gastos cotidianos. El cuadro refuerza la necesidad de vigilar el impacto real que estas alzas tienen sobre el costo de vida y la capacidad de respuesta ante una presión externa que termina pagando la ciudadanía.
