La muerte de Miliani, una niña de 6 años de la comunidad Sabana Toro, en San Cristóbal, dejó de verse como un supuesto accidente doméstico para convertirse en una investigación por homicidio, en un cambio de versión que ha sacudido a vecinos y familiares. Este viernes, el Ministerio Público informó que pidió prisión preventiva contra Yoleydi Linarez Araujo, madre de la menor, a quien atribuye haberla asfixiado el pasado mes de marzo.
Según el expediente depositado ante el tribunal, la pesquisa determinó que la niña falleció por “asfixia por sofocación por obturación de orificios respiratorios”, conforme al Informe de Autopsia Judicial No. SD-A-0263-2026 del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif). La tragedia ocurrió el 11 de marzo, cuando la menor fue llevada sin vida al área de emergencia pediátrica de un hospital de San Cristóbal.
Al principio, residentes y allegados aseguraban que la niña había sufrido una caída en la bañera de su vivienda. Incluso, vecinos narraban que la madre había ido al colmado a comprar repollo y que, al volver, la encontró caída. Sin embargo, el giro del caso pone el foco en la necesidad de seguimiento público a las investigaciones y en las explicaciones aún pendientes sobre cómo una muerte atribuida inicialmente a un accidente terminó bajo una acusación de homicidio.
