A solo unos días del arranque del Mundial de fútbol que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá entre el 11 de junio y el 19 de julio, especialistas en ciberseguridad han detectado un aumento acusado de ataques informáticos contra sectores estratégicos de la economía. El repunte, que afecta sobre todo a finanzas, transporte, hostelería y apuestas online, confirma que en torno a los grandes eventos siguen existiendo brechas y riesgos que acaban trasladando costos a empresas y usuarios.
Un análisis difundido por Check Point Software Technologies advierte que los grupos criminales empezaron a actuar semanas antes del torneo, levantando una infraestructura digital para aprovechar el flujo de viajeros, consumidores y operaciones comerciales. Entre las amenazas detectadas aparecen fraudes con criptomonedas, venta fraudulenta de entradas, reservas falsas de alojamiento y esquemas de robo de datos bancarios, además del riesgo corporativo por suplantación de identidad empresarial mediante correos electrónicos fraudulentos.
El estudio incorpora además una señal de alerta institucional: más de un tercio de los socios oficiales vinculados al evento no cuenta con mecanismos estrictos de protección en sus comunicaciones digitales, una debilidad que podría abrir la puerta a ataques contra proveedores y cadenas de suministro. La presión operativa sobre aeropuertos, aerolíneas y cadenas hoteleras completa un escenario en el que la magnitud del negocio contrasta con fallas de protección que exigen mayor fiscalización y prevención efectiva.
