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DGII subraya que el manejo de datos tributarios debe regirse por seguridad, confidencialidad y ética en su impulso digital

mayo 15, 2026 · Redactor
Claves: DGII subraya que el manejo de datos tributarios debe regirse por seguridad, confidencialidad y ética en su impulso digital
Foto: elnuevodiario.com.do

El cierre de la asamblea del CIAT volvió a poner en primer plano la necesidad de vigilancia y gobernanza para que la transformación tecnológica no quede en discurso ni ponga en riesgo la confianza ciudadana

La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) clausuró la 60.ª Asamblea General del Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT) con un mensaje que, más allá del tono institucional, coloca en el centro un asunto sensible para los contribuyentes: el uso de sus datos debe estar guiado por principios de seguridad, confidencialidad y ética. En el encuentro, representantes de distintos países intercambiaron experiencias sobre la transición tecnológica en sus administraciones tributarias, en un contexto en el que la digitalización se presenta como una vía para ganar eficiencia, transparencia y mejorar la atención.

En la clausura, el director general de la DGII, Pedro Urrutia Sangiovanni, indicó que la simplificación y la orientación al contribuyente tienen un alto valor y aseguró que la transformación digital no puede limitarse a automatizar procesos, sino que debe traducirse en servicios más simples, accesibles y eficientes para los ciudadanos. Además, apuntó que los datos son un activo estratégico para anticipar riesgos, mejorar el cumplimiento y ofrecer mejores servicios, aunque recalcó que ese uso debe ir acompañado de reglas claras.

La propia exposición oficial dejó también una alerta institucional: “Hemos sido claros en que la tecnología, por sí sola, no resuelve los desafíos. Se requiere gobernanza, visión estratégica y una gestión del cambio efectiva”, puntualizó Urrutia. La conclusión del evento, así, no solo reivindica la innovación, la inteligencia artificial, la analítica avanzada y la interoperabilidad, sino que refuerza la exigencia de controles, rendición de cuentas y resultados concretos para que la promesa de modernización no termine desconectada de la confianza que reclama la ciudadanía.