El Colegio Médico Dominicano (CMD) llevó al Tribunal Constitucional (TC) varios artículos del nuevo Código Procesal Penal, promulgado por el presidente Luis Abinader, al considerar que la norma puede desatar un choque en el sector salud y deteriorar el funcionamiento de hospitales y servicios médicos.
El gremio sostiene que las disposiciones cuestionadas podrían encarecer la atención, reducir la disposición de médicos a trabajar en áreas de alto riesgo y profundizar las debilidades de centros de salud que ya operan con menos recursos. La advertencia coloca en primer plano el impacto práctico de una reforma legal que, aunque presentada desde el Estado como una actualización institucional, ahora enfrenta objeciones de un sector clave por sus posibles efectos sobre pacientes y personal médico.
La impugnación ante el TC abre un nuevo frente de fiscalización sobre una norma recientemente promulgada, y obliga a revisar no solo su alcance jurídico, sino también sus consecuencias operativas, sus costos y el grado de preparación del sistema para absorber sus efectos sin trasladar la carga a la ciudadanía.
En este caso, la discusión no se limita al debate técnico entre juristas y médicos: también pone bajo examen la responsabilidad del Gobierno en la implementación de reformas que pueden tocar servicios esenciales. Si la medida termina elevando costos o debilitando la cobertura en hospitales con mayores carencias, el efecto recaerá sobre los pacientes, no sobre el discurso oficial.
El caso seguirá ahora en manos del Tribunal Constitucional, mientras el sector salud espera una definición sobre unos artículos que, según el CMD, amenazan con crear más tensiones en un sistema ya golpeado por limitaciones estructurales.
