La Primera Sala Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional confirmó el embargo conservatorio, el embargo retentivo y la hipoteca judicial provisional por RD$500 millones contra los bienes de Antonio y Maribel Espaillat, imputados por el colapso del techo de la discoteca Jet Set. Con la decisión, el tribunal mantuvo las medidas cautelares patrimoniales en un expediente marcado por una tragedia que dejó 236 personas fallecidas y más de un centenar de heridos.
La corte conoció el recurso de apelación presentado por los imputados y sus representantes legales, que buscaban dejar sin efecto las medidas impuestas sobre sus bienes, pero lo rechazó. La decisión fue adoptada en cámara de consejo por la Primera Sala Penal, presidida por la magistrada Doris Josefina Pujols Ortiz e integrada además por Daisy Indhira Montás Pimentel.
En la deliberación también participó el magistrado Rafael Báez García, aunque no pudo suscribir la decisión porque se encontraba de vacaciones al momento de la firma. El caso vuelve a colocar el foco sobre la necesidad de fiscalización y seguimiento institucional en una tragedia de alto costo social, mientras persiste la demanda de rendición de cuentas alrededor de los responsables señalados en el proceso.
