La Dirección General de Migración mantiene en los tribunales un proceso contra el empresario Po Xie, propietario de la tienda Mudan, a quien reclama una indemnización de RD$50 millones por un incidente ocurrido durante un operativo de control migratorio en la avenida Duarte, en el Distrito Nacional.
Según la versión de la DGM, el comerciante habría interferido en el operativo y agredido a miembros de su personal. Esos señalamientos forman parte del expediente, pero todavía deben ser determinados por el tribunal, en un caso que vuelve a colocar bajo fiscalización la distancia entre el discurso oficial de control y la necesidad de que cada actuación quede debidamente sustentada en justicia.
La institución alega daños y perjuicios y por eso solicita la compensación económica, mientras el proceso sigue en una etapa previa al conocimiento del juicio de fondo. En esta fase, las partes deberán presentar pruebas y argumentos, y será la justicia la que establezca si ocurrieron las actuaciones señaladas y las eventuales responsabilidades, en un expediente que refuerza la alerta institucional sobre cómo se ejecutan y se defienden este tipo de operativos.
