SANTO DOMINGO.- La supervisión de Carolina Mejía sobre los trabajos de renovación del parque Núñez de Cáceres, en colaboración con el Banco Popular Dominicano, ha suscitado cuestionamientos sobre la efectividad de la gestión municipal. Aunque se anuncia un avance del 35% en la obra, la realidad es que la ciudadanía sigue esperando resultados tangibles en la mejora de espacios recreativos y culturales que se prometieron desde hace tiempo.
La remodelación, que abarca 18,000 metros cuadrados, incluye mejoras en infraestructura y accesibilidad, pero el contraste entre el discurso oficial y la realidad observada plantea serias dudas sobre el compromiso de la Alcaldía con el bienestar de los ciudadanos. A pesar de las declaraciones optimistas de la alcaldesa sobre la creación de un skate park y otros espacios deportivos, muchos se preguntan si estas iniciativas son suficientes para abordar las necesidades reales de la comunidad.
La falta de un cronograma claro y la incertidumbre sobre la entrega de la obra en octubre de este año reflejan un desgaste en la gestión actual. La ciudadanía exige rendición de cuentas y resultados concretos que justifiquen el esfuerzo y los recursos invertidos en proyectos que, hasta ahora, parecen más una promesa que una realidad.
