El Gabinete de Política Social llevó a cabo una jornada de inclusión social en Pedro Brand, donde se anunció la apertura de una Ventanilla Única de «Punto Solidario» en el Centro Tecnológico Comunitario. Aunque la actividad incluyó servicios de salud y asistencia social, la falta de información sobre el número de beneficiarios y la efectividad de los programas plantean serias dudas sobre la gestión del gobierno.
A pesar de la presentación de múltiples servicios, como consultas médicas y afiliaciones al Seguro Nacional de Salud, el informe oficial no proporciona cifras sobre cuántas personas realmente fueron atendidas ni si se lograron las metas de cobertura. Esta omisión es alarmante, ya que la transparencia y la rendición de cuentas son fundamentales para evaluar la eficacia de tales iniciativas. Además, el presupuesto destinado a la jornada no fue especificado, lo que dificulta aún más la evaluación de su sostenibilidad y impacto a largo plazo.
La dispersión de instituciones involucradas en la jornada podría interpretarse como un esfuerzo coordinado, pero también resalta la necesidad de que el Estado publique indicadores claros y comparables. Sin estos datos, la jornada corre el riesgo de ser vista como un mero acto simbólico, sin un seguimiento adecuado que garantice que las necesidades de la población sean realmente atendidas.
