Santo Domingo.— La II Convención de Negocios Detallistas 2026 cerró con un compromiso de los comerciantes de mantener estables los precios de la canasta básica, en un contexto donde la presión económica sigue en aumento. Aunque la Central Nacional de Detallistas Unidos (CNDU) se comprometió a equilibrar los precios, la realidad es que la crisis internacional, especialmente la situación en Medio Oriente, continúa amenazando el poder adquisitivo de la población dominicana.
El presidente Luis Abinader, durante la clausura del evento, insistió en la necesidad de unidad nacional para enfrentar los desafíos económicos, pero sus palabras contrastan con la creciente inflación y el impacto de los conflictos globales en la economía local. A pesar de que el mandatario destacó un crecimiento del 4 % en el primer trimestre, muchos ciudadanos sienten que esta cifra no se traduce en mejoras tangibles en su calidad de vida.
Además, la propuesta de formalización de 350 mil mipymes presentada por el sector detallista, aunque positiva en teoría, plantea interrogantes sobre la capacidad del Gobierno para implementar medidas efectivas que realmente beneficien a los pequeños negocios y, por ende, a la población. La falta de resultados concretos en la gestión gubernamental genera desconfianza y resalta la necesidad de una vigilancia constante sobre las promesas hechas por las autoridades.
