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Dimite el primer ministro de Moldavia y se agrava la presión sobre el Gobierno por la crisis económica

julio 3, 2026 · Redactor
Dimite el primer ministro de Moldavia y se agrava la presión sobre el Gobierno por la crisis económica
Foto: elnuevodiario.com.do

Alexandru Munteanu anunció su salida después de reunirse con la presidenta Maia Sandu, en medio de crecientes críticas al Ejecutivo por su respuesta al deterioro económico

La dimisión del primer ministro de Moldavia, Alexandru Munteanu, puso este viernes de relieve el desgaste de un Gobierno cuestionado por su gestión de la crisis económica y abrió un nuevo frente de incertidumbre política en el país. La renuncia llegó tras una reunión con la presidenta Maia Sandu, cuando la presión sobre el Ejecutivo ya se había intensificado por la falta de resultados ante el empeoramiento económico.

Munteanu comunicó su salida en redes sociales, donde dio por concluido su mandato y agradeció la oportunidad de haber estado al frente del Gobierno. En su mensaje afirmó que asumió el cargo con sentido de responsabilidad y con la intención de impulsar cambios positivos, pero reconoció que optó por marcharse al entender que ya no podía desempeñar sus funciones conforme a sus principios y convicciones personales.

«En el momento en que comprendí que ya no podía ejercer mi mandato de acuerdo con los principios y creencias que tengo, decidí marcharme», señaló el exfuncionario. La frase deja en primer plano una ruptura política en un escenario en el que el Ejecutivo recibe cuestionamientos de distintos sectores por la crisis económica, con el consiguiente impacto sobre la confianza ciudadana.

La salida de Munteanu no cierra la crisis: la desplaza al centro del poder. Analistas sostienen que su renuncia podría desembocar en una reorganización del gabinete o en la designación de un nuevo jefe de Gobierno, en un intento por recuperar estabilidad política y económica. La atención queda ahora sobre Maia Sandu, llamada a dar respuestas en un momento en que el relevo en la jefatura del Gobierno refuerza el contraste entre la conducción oficial y la magnitud de los problemas pendientes.