A las 2:00 de esta tarde, la Cámara de Diputados conocerá en segunda discusión el proyecto que modifica el nuevo Código Penal, luego de haberlo aprobado en primera lectura el sábado en una sesión extraordinaria y con cambios a 32 artículos. Entre esos ajustes no figura la inclusión del aborto y sus tres causales, mientras la iniciativa entra en una nueva fase legislativa que, si supera este tramo, pasará al Senado para seguir el mismo procedimiento.
El avance congresual llega a pocos días de la entrada en vigencia prevista para el 3 de agosto, con variaciones en penas y modificaciones de fondo en la definición y el alcance de varias figuras penales. Uno de los puntos más delicados es el artículo 192, relativo a la difusión de audios o imágenes sin consentimiento, que ahora solo sería sancionado cuando ocurra en el ámbito privado o bajo una expectativa razonable de privacidad. La propuesta también rebaja la pena mínima de seis meses a 15 días, aunque conserva el máximo en un año.
En el apartado sobre libertad de expresión, los legisladores reducen la pena por perjurio de cinco a diez años a entre dos y cinco años. Además, bajan la sanción por difamación a entre uno y dos años de prisión, y excluyen de castigo los casos difundidos por un medio de comunicación o el ciberespacio. Al mismo tiempo, el proyecto añade una disposición que deja fuera del delito las expresiones, opiniones y críticas sobre actos de corrupción, políticas y servicios públicos, entre otros temas de interés público, siempre que las declaraciones estén sustentadas. Con cambios de peso en asuntos controvertidos, la iniciativa vuelve a poner bajo examen la capacidad del Congreso para producir una reforma penal con claridad, equilibrio institucional y respuesta a las demandas de la sociedad civil.
