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Disputa por una menor en el DN refuerza el escrutinio sobre la actuación institucional

mayo 18, 2026 · Redactor
Disputa por una menor en el DN refuerza el escrutinio sobre la actuación institucional
Foto: diariodigitalrd.com

Mientras avanzaban denuncias públicas de la madre, dos decisiones judiciales favorecieron al padre en un expediente que vuelve a poner bajo la lupa la respuesta de las autoridades.

La controversia familiar en torno a una menor de 12 años en el Distrito Nacional dejó un contraste que vuelve a exigir mayor fiscalización pública en casos de esta naturaleza: mientras Astrid Anadell Rodríguez denunciaba en público que el padre la retenía, la Procuraduría Fiscal de Niños, Niñas y Adolescentes del Distrito Nacional y la Coordinadora de los Juzgados de la Instrucción del DN adoptaron medidas a favor de Gustavo Montalvo Mena. De acuerdo con un comunicado de sus abogados, la Fiscalía dispuso provisionalmente el cuidado y la protección de la menor en favor del padre y, además, se emitió una orden de protección también a su beneficio.

Representado por las licenciadas Yipsy Roa Díaz y Yenifer Doñé Miliano, Montalvo Mena negó las acusaciones y afirmó que ha asumido solo la crianza de la niña. “Me he convertido en padre y madre al mismo tiempo”, expresó. Según su versión, la menor recibe atención en alimentación, educación, salud y cuidado diario. La defensa también aportó documentación médica conforme a la cual Rodríguez padece bipolaridad y abandonó el tratamiento requerido, elemento que —siempre según los abogados— la inhabilita para estar al cuidado de la menor.

El expediente fue más allá de la custodia. Montalvo Mena sostuvo que las denuncias públicas buscaban extorsionarlo y afirmó que dispone de mensajes en los que se le exigía dinero y la compra de un vehículo. En la resolución núm. 0120-febrero-2026, la jueza Kenya Romero ordenó a Rodríguez abstenerse de molestar, intimidar, hostigar o amenazar a Montalvo Mena por cualquier vía y de acercarse a su residencia o lugar de trabajo. La magistrada la investiga por presunta violación al artículo 309-2 del Código Penal. El caso, además de su dimensión familiar, deja abierta una alerta institucional sobre la necesidad de seguimiento riguroso y rendición de cuentas cuando denuncias públicas y decisiones judiciales avanzan en direcciones opuestas.