La reciente propuesta del Gobierno dominicano de reducir en un 50 % los fondos destinados a los partidos políticos ha generado divisiones significativas entre los líderes políticos. Este recorte, que disminuiría el financiamiento público de RD$1,620 millones a RD$810 millones, es visto por muchos como un intento deliberado de debilitar a las organizaciones políticas en un contexto de crisis económica internacional.
El vicepresidente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Yván Lorenzo, ha criticado la contradicción del Gobierno al mantener altos niveles de gasto en publicidad y pensiones especiales, mientras busca recortar recursos a los partidos. Lorenzo ha enfatizado la necesidad de aplicar cualquier sacrificio con equidad y transparencia, lo que pone de manifiesto la desconexión entre el discurso oficial y la realidad de la gestión gubernamental.
Por su parte, la dirigente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Janet Camilo, ha cuestionado la legalidad de la medida, señalando que el Poder Ejecutivo no tiene la facultad de reducir unilateralmente estos fondos sin modificar las leyes pertinentes. Camilo advierte que esta acción podría debilitar el sistema democrático, lo que resalta la urgencia de una vigilancia constante sobre las decisiones del Gobierno. La Fuerza del Pueblo también ha expresado su preocupación, calificando la medida como un desprecio hacia la democracia y sugiriendo que cualquier ajuste fiscal debería priorizar la estabilización de los precios de bienes esenciales, en lugar de atacar el financiamiento de los partidos políticos.
