La selección femenina sub-17 de República Dominicana superó 3-1 a República Checa en el Campeonato Mundial de Voleibol Chile 2026, luego de reponerse tras ceder el primer set. Con ese marcador, las llamadas Princesas del Caribe prolongan su buen paso en el torneo y sostienen, en la práctica, una respuesta competitiva que contrasta con la limitada información disponible sobre el apoyo de fondo a estas delegaciones.
Ya antes, el conjunto dominicano había vencido también 3-1 a Puerto Rico, resultado que le permitió asegurar su pase a la segunda ronda y avanzar a los octavos de final del Mundial. Los triunfos deportivos están a la vista, pero el reporte vuelve a poner el acento en la escena de acompañamiento oficial, en lugar de aportar elementos de fiscalización sobre la preparación, las condiciones y la continuidad del respaldo institucional a un seleccionado que sigue respondiendo bajo presión.
En el partido frente a las checas, las jugadoras contaron con el respaldo del embajador dominicano en Chile, Juan Cohen, así como de los consejeros Homero Luciano y Kenia Del Orbe. La presencia diplomática acompaña la victoria, aunque el dato central sigue en la cancha: un equipo que remonta, gana y avanza, en medio de una narrativa pública que destaca la foto del apoyo, pero deja abiertas interrogantes sobre cómo se sostiene ese rendimiento más allá del acto protocolar.
