La muerte de Luis Massiel y Anyi Masiel en un accidente entre un carro y una motocicleta en la autovía del Coral reabre la atención sobre un problema que sigue cobrando vidas en las vías del país. Ambos fallecieron en el lugar del impacto, luego de caer de la motocicleta a los matorrales a un lado de la carretera.
El hecho ocurrió cerca de la escuela de la comunidad Palo Bonito, próximo al batey Baiguá y a la salida de Higüey hacia Punta Cana. Junto a las víctimas terminó el carro blanco conducido por Mateo Mojica de la Rosa, de 63 años. El impacto, según el reporte, fue devastador y sorpresivo.
Al lugar acudieron unidades del Cuerpo de Bomberos, del Sistema 911, agentes de la Policía Nacional y de la Digesett, mientras el médico legista Víctor Berroa realizó el levantamiento de los cadáveres, luego trasladados al Hospital General Nuestra Señora de La Altagracia. Aunque las autoridades activaron el protocolo de rigor tras la tragedia, el caso vuelve a colocar bajo fiscalización la respuesta institucional frente a la seguridad vial y el contraste entre el discurso de gestión y la realidad que persiste en las carreteras.
