Santiago.- La clausura de seis locales del Centro de Atención Integral a la Infancia y la Familia (CAFI) dejará sin servicios a 2,208 niños y a 1,920 familias en comunidades de Santiago, en una medida que además incluye la cancelación de al menos 125 colaboradores. Los centros afectados están en Cerros de Patatín, Reparto Peralta, Yagüita de Pastor, Cienfuegos, Hato del Yaque y en los municipios de Tamboril y Villa Bisonó (Navarrete).
De acuerdo con las denuncias, la nueva encargada de Caritas Arquidiocesana, Noelia González, optó por terminar el contrato de los empleados en esos centros y en los proyectos orientados a las familias. Los colaboradores aseguran que tenían contratos por un año, pero que se rompió el protocolo y que el cierre de los espacios quedó pautado para el día 30 de este mes de junio. Cada centro atiende a 368 niños y 320 familias.
La afectación recae sobre un servicio que da seguimiento a la nutrición y protección de los niños, con atención desde el embarazo de las madres, luego a los dos años con estimulación temprana y a los cuatro con educación inicial. Una fuente del arzobispo de Santiago explicó que parte del problema está en que el gobierno no aporta el apoyo necesario para ofrecer estas atenciones, un señalamiento que agrava las dudas sobre la respuesta oficial ante el cierre de programas que sostienen a familias vulnerables.
