Nueva York, 26 may (EFE).- Con una caída de 4,06 %, el petróleo intermedio de Texas (WTI) abrió este martes en 92,68 dólares por barril, en un mercado pendiente de un posible pacto para reabrir el estrecho de Ormuz. Pese a ese retroceso, la incertidumbre sigue sin despejarse por los ataques mutuos en la región y por el impacto que esa tensión continúa teniendo sobre una materia prima clave.
A las 9:00 hora local (13:00 GMT), los contratos de futuros del WTI se ubicaban 3,92 dólares por debajo del cierre previo. El panorama continúa dominado por la escalada entre Estados Unidos e Irán: los ataques se iniciaron cuando Estados Unidos hundió dos buques de la Guardia Revolucionaria Islámica que, según afirmó, trataban de colocar minas en el estrecho. Washington sostuvo que actuó de manera defensiva y que mantiene su respeto al alto el fuego, mientras el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán anunció represalias tras identificar y atacar drones estadounidenses y un caza F-35 que entraron en el espacio aéreo del país.
Tom Essaye señaló en The Sevens Report que los precios del petróleo siguen en el centro de su rango de negociación del segundo trimestre de 2026, entre un soporte de 85 a 90 dólares y una resistencia de 105 a 113 dólares, con riesgos de largo plazo que aún favorecen nuevas alzas. También advirtió que esas amenazas latentes seguirán presentes hasta que se alcance un acuerdo de paz concreto y duradero entre Estados Unidos e Irán que permita la reapertura permanente del estrecho de Ormuz, lo que confirma que la baja de este martes todavía no supone una solución estable.
