El aumento de los atracos a mano armada cometidos desde motocicletas en Bajos de Haina ha instalado el miedo como parte de la rutina de sus habitantes, en un escenario que vuelve a poner en cuestión la capacidad de respuesta frente a la inseguridad. Los residentes aseguran que ya temen caminar por las calles, sentarse en las galerías de sus casas o en las aceras, e incluso portar carteras, accesorios y prendas de valor.
De acuerdo con los testimonios recogidos, el sonido inusual de un motor se ha convertido en una señal de alerta, porque los delincuentes usan con frecuencia ese medio de transporte para asaltar a cualquier hora del día. Entre las zonas mencionadas por su alta criminalidad aparecen El Centro, Los Gringos, Las Caobas, Bella Vista, Villa Penca, Paraíso de Dios, Piedra Blanca, Los Platanitos e Invi, además de lugares como Itabo, Barrio Chino y La Cuchilla.
La inquietud no se circunscribe a Haina. Reportes anteriores ya habían descrito situaciones parecidas en otros barrios de San Cristóbal, entre ellos Las Flores, Jeringa, 5 de Abril, Moscú, David, la autopista 6 de Noviembre, Madre Vieja y Cambita, sectores que incluso fueron militarizados por la gravedad del problema. El testimonio de una empleada doméstica de 55 años, atracada hace tres semanas en Los Gringos cuando se dirigía a su trabajo, resume el costo social de la crisis: “Hace días me atracaron. Me quitaron todo lo que tenía: una cadena y dos guillos de plata. No me quitaron el celular porque no me gusta llevármelo al trabajo”
