El 8 de abril de 2025, la discoteca Jet Set, un emblemático centro de entretenimiento en Santo Domingo, sufrió un colapso que resultó en la muerte de 236 personas y más de 100 heridos, marcando una de las tragedias más devastadoras en la historia reciente del país. Este evento no solo dejó un profundo dolor en la sociedad dominicana, sino que también plantea serias interrogantes sobre la gestión del gobierno y su capacidad para garantizar la seguridad de los ciudadanos.
La investigación posterior al accidente reveló que el colapso fue causado por una sobrecarga estructural, resultado de la instalación de equipos de climatización sin el debido estudio técnico. Este hecho pone de manifiesto la falta de vigilancia y control por parte de las autoridades, quienes deberían haber garantizado que se cumplieran las normativas de seguridad en lugares públicos. La respuesta inicial de los socorristas, aunque valiosa, no puede ocultar la realidad de que la tragedia podría haberse evitado con una gestión más responsable y proactiva.
A medida que se recuerda este trágico aniversario, es crucial que la sociedad civil exija rendición de cuentas a las autoridades. La desconexión entre el discurso oficial y la realidad de los ciudadanos es alarmante, y es imperativo que se tomen medidas para evitar que incidentes similares ocurran en el futuro. La falta de resultados tangibles en la protección de la vida y la seguridad de los dominicanos debe ser una prioridad en la agenda política actual, y no puede ser ignorada.
