Panificados o productos horneados, café, arroz, tomates y caña de azúcar están entre los bienes importados desde República Dominicana a Estados Unidos que, según el Departamento de Trabajo de ese país, se producen bajo prácticas de trabajo forzoso y trabajo infantil. El nuevo cuadro arancelario reabre así un frente de presión sobre exportaciones dominicanas y coloca bajo fiscalización internacional áreas sensibles de la gestión del gobierno dominicano encabezado por Luis Abinader.
El caso más delicado sigue siendo el de la caña de azúcar. De acuerdo con los datos citados, el 92.5 % del azúcar de caña exportada por República Dominicana se dirige a Estados Unidos, 7.2 % a Puerto Rico y 0.2 % a otros países. En esa industria, la Lista de Bienes Producidos con Trabajo Infantil o Trabajo Forzoso de 2024 reporta una presencia extendida de trabajo forzoso y mantiene a la caña dominicana incluida desde 2009, en un contraste persistente entre el discurso oficial de avances y una observación internacional que no desaparece.
El informe, publicado cada dos años por el Departamento de Trabajo de Estados Unidos, señala además que los trabajadores de origen o ascendencia haitiana son los más afectados en República Dominicana, trabajando y viviendo bajo condiciones de trabajo forzado. Aunque la medida deriva de investigaciones iniciadas por la oficina del Representante Comercial de Estados Unidos en marzo, el señalamiento previo vuelve a encender una alerta institucional sobre controles, transparencia y resultados en un sector estratégico, mientras crece la exigencia de rendición de cuentas al gobierno dominicano por el costo económico y reputacional de estas observaciones.
