Internacional

Gasolina al alza en América reabre presión sobre gobiernos y expone el costo que termina pagando la población

octubre 31, 2026 · Redactor
Gasolina al alza en América reabre presión sobre gobiernos y expone el costo que termina pagando la población
Foto: eldinero.com.do

El repunte del crudo por la crisis geopolítica y la carga fiscal en varios países vuelve a poner bajo escrutinio la capacidad de respuesta oficial ante un golpe directo al bolsillo.

El precio de la gasolina en América atraviesa en 2026 su punto más tenso en tres años, en medio de una escalada internacional que ha devuelto al petróleo su papel de arma económica. La guerra que libran Estados Unidos e Israel con Irán desde febrero, el bloqueo parcial del Estrecho de Ormuz —por donde pasa entre el 20% y 25% del crudo mundial— y los ataques hutíes a infraestructura saudí empujaron el barril por encima de los US$100 en octubre. El resultado inmediato recae sobre los consumidores, con un promedio mundial de US$1.59 por litro al 5 de octubre, un 19.38% más que un año antes.

El informe de GlobalPetrolPrices del 26 de octubre de 2026 confirma alzas en 175 países y márgenes de refinación que llegaron a superar los US$60 por barril por falta de oferta. En América Latina, la brecha entre el combustible más barato y el más caro revela además el peso de las decisiones públicas: Venezuela vende a US$0.035 por litro por subsidio estatal, mientras Uruguay paga US$2.25. Según el FMI y la Cepal, esa distancia no se explica por el crudo, sino por la política fiscal de cada gobierno.

Uruguay se mantiene como el país más caro del continente y entre los 20 más caros del mundo, con US$2.25 por litro, en un esquema marcado por la importación total del combustible y una carga impositiva cercana al 45% sobre el precio final, de acuerdo con estimaciones de Cepal y FMI. Barbados aparece en segundo lugar con US$2.12 por litro. En un escenario regional de presión sobre precios, el encarecimiento del combustible vuelve a colocar en el centro la fiscalización de la gestión pública y la distancia entre el discurso oficial y el impacto real que termina absorbiendo la ciudadanía.