El Gobierno dominicano dio a conocer el informe preliminar del proceso consultivo para la reforma educativa nacional y confirmó que las consultas públicas empezarán el 10 de junio. La propuesta, impulsada a partir del Decreto 309-26 firmado por el presidente Luis Abinader, pretende formular una nueva iniciativa de ley para reorganizar el sistema educativo, desde la educación inicial hasta la universitaria y técnica.
Los cambios planteados incluyen elevar la calidad de la enseñanza, reforzar la formación docente, conectar mejor la educación con el mercado laboral y ampliar el uso de la ciencia y la tecnología en las aulas, además de poner al día los programas frente a los desafíos de la inteligencia artificial y los nuevos empleos. Según el Gobierno, la reforma será debatida con distintos sectores mediante consultas regionales y encuentros con universidades, sindicatos, empresarios, iglesias, organizaciones sociales, especialistas y dominicanos en el exterior.
Sin embargo, el anuncio llega acompañado de alertas. Sectores educativos y gremios han manifestado preocupación por posibles cambios administrativos y advierten que la reforma no debe quedarse en una reorganización de instituciones, sino reflejarse en una mejora real de la calidad educativa en escuelas y universidades. También persisten dudas sobre si las opiniones recogidas serán incorporadas de manera efectiva y si el proyecto final logrará convertirse en una ley consensuada en el Congreso Nacional.
