El juez Manuel Ramón Herrera Carbuccia le informó este jueves al presidente Luis Abinader, en su calidad de presidente del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), que no se someterá al proceso de evaluación de desempeño para continuar en la Suprema Corte de Justicia. Lo hizo mediante una carta enviada a los integrantes del organismo, en la que señaló que se acoge al párrafo VI del artículo 56 de la Ley de Carrera Judicial, luego de completar dos períodos de siete años.
En la comunicación, el magistrado aseguró que esa postura la ha sostenido desde el primer pleno de la Suprema Corte de Justicia escogido en 2019 y que entiende que ya llegó el momento de cerrar su etapa en el máximo tribunal. “He sido y soy coherente conmigo y con mi familia”, manifestó. Esa salida voluntaria, de un juez que reivindica una trayectoria propia, vuelve a poner bajo la lupa el proceso institucional que encabeza el CNM y la exigencia de vigilar cada decisión en un escenario en el que la independencia judicial sigue siendo un tema sensible.
Herrera Carbuccia recordó que ingresó al Poder Judicial por concurso, tras alcanzar el primer lugar para la jurisdicción laboral, lo que le permitió ser designado presidente de la Corte de Trabajo del Departamento Judicial de San Pedro de Macorís antes de llegar a la Suprema Corte de Justicia como juez de carrera. También mencionó su voto disidente en el caso Odebrecht, su participación en el expediente de Bahía de las Águilas y resoluciones sobre el concubinato y procesos ligados a figuras políticas como Hipólito Mejía y Gonzalo Castillo, que presentó como prueba de una actuación independiente e imparcial. Además, afirmó en su carta que nunca se convirtió en “marioneta ni edecán de grupos ni presiones”, una declaración que refuerza la advertencia institucional sobre la necesidad de rendición de cuentas y de evitar que el discurso oficial sobre fortaleza institucional quede separado de la realidad de los procesos.
