La presentación de la obra Filosofía política de la inteligencia artificial: poder, técnica y futuro humano, realizada el jueves 14 de mayo de 2026 en la Sala Aída Cartagena Portalatín de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña, dejó sobre la mesa una advertencia central: la inteligencia artificial no puede entenderse únicamente como innovación digital o automatización, porque su alcance toca la condición humana, las estructuras de poder y el destino de las sociedades.
La actividad reunió a Francisco Javier Caballero Harriet, Olaya Dotel Caraballo y Edwin Santana, con la moderación de Ibeth Guzmán, y convirtió el intercambio en un ejercicio de fiscalización intelectual sobre los efectos reales de la tecnología. Según lo planteado en el encuentro, el debate remite a problemas históricos ligados al poder, la soberanía, la libertad, la vigilancia, el trabajo y el control del conocimiento.
De la actividad surgió, sobre todo, el contraste entre una mirada puramente técnica de la IA y las consecuencias políticas y sociales que ya genera. Al insistir en que la técnica nunca ha sido neutral y en que las grandes transformaciones tecnológicas reconfiguran relaciones sociales y formas de dominación, la discusión abrió una alerta institucional sobre la necesidad de vigilar cómo se organiza ese poder y a quién termina favoreciendo.
