El Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) cerró la asignatura electiva Violencia y Sociedad con un simposio en el que estudiantes presentaron investigaciones sobre distintas manifestaciones de la violencia y sus efectos en la vida cotidiana, una agenda que vuelve a colocar sobre la mesa problemas que suelen permanecer invisibilizados o normalizados.
Los trabajos expuestos abordaron, entre otros temas, la cultura de la violación, el acoso escolar, el ciberbullying y la violencia psicológica. En uno de los proyectos, Brian Molina identificó agresiones dentro del núcleo familiar y cómo las víctimas enfrentan con frecuencia incredulidad o rechazo institucional y social. “Me permitió empatizar y aprender a tratar a esas personas que fueron ignoradas y que sintieron la confianza de contarme las situaciones que las atormentan o atormentaron en el pasado”, escribió.
La jornada también incluyó un cortometraje de Sofía Cruz sobre la violencia implícita entre pares como vía para provocar reflexión. “El simposio de Violencia y Sociedad no fue solamente una simple presentación final de clase; fue una oportunidad para exponer todo lo que aprendimos en el aula”, destacó. El ejercicio académico subraya una alerta institucional: mientras desde el poder suele imponerse el discurso, en la realidad persisten formas de violencia con impacto directo en la vida cotidiana, lo que refuerza la exigencia de fiscalización, seguimiento y prioridad pública frente a su costo social.
