La muerte de Eduardo Rafael Martínez Hiraldo, de 32 años, tras recibir una descarga eléctrica mientras laboraba en una granja del municipio Altamira, en Puerto Plata, mantiene bajo revisión las circunstancias en que se produjo el hecho y la necesidad de determinar responsabilidades. El joven, conocido como “El Gordo”, vivía en la comunidad El Copey.
De acuerdo con las informaciones preliminares, Martínez Hiraldo habría hecho contacto accidental con un cable de alta tensión, lo que le ocasionó la muerte de forma instantánea. Aunque hasta ahora el reporte apunta a un accidente, el caso vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de revisar con rigor lo ocurrido en un espacio de trabajo donde un contacto eléctrico terminó en tragedia.
Las autoridades policiales y judiciales comunicaron que ya comenzaron las investigaciones para establecer con precisión las circunstancias del accidente. En tanto la comunidad lamenta la pérdida de un joven descrito como alegre, trabajador y muy querido, el hecho deja una muerte que exige respuestas verificables y seguimiento institucional, más allá de los reportes preliminares.
