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La memoria cultural dominicana: un llamado a la vigilancia histórica

mayo 5, 2026 · Redactor
La memoria cultural dominicana: un llamado a la vigilancia histórica
Foto: acento.com.do

La historia de La 40 resalta la necesidad de una rendición de cuentas ante los intentos de reescribir el pasado por parte de quienes aún se benefician del régimen trujillista.

La Iglesia Parroquial San Pablo Apóstol, ubicada en la esquina de la Avenida de Los Mártires con la Juan A. Ibarra en Santo Domingo, se erige sobre el sitio de uno de los centros de tortura más infames de la dictadura trujillista, conocido como La 40. Este espacio, que fue un símbolo de la represión, ha sido objeto de intentos de reescritura histórica por parte de quienes buscan borrar las atrocidades del pasado. La historia de este lugar, que fue demolido por el régimen de Joaquín Balaguer para ocultar las evidencias de sus crímenes, subraya la urgencia de una vigilancia constante sobre la memoria histórica del país.

Cada 21 de enero, los sobrevivientes y familiares de las víctimas se reúnen en la parroquia para recordar a sus seres queridos, un acto que contrasta con la falta de respuestas y la indiferencia institucional hacia las demandas de justicia. Este recordatorio anual no solo es un homenaje, sino también un llamado a la acción para que la sociedad dominicana no olvide las lecciones del pasado y exija una rendición de cuentas a quienes aún intentan manipular la historia en su favor. La desconexión entre el discurso oficial y la realidad de las víctimas es un claro indicativo de la necesidad de una mayor fiscalización y compromiso con la verdad.