La Superintendencia de Bancos de la República Dominicana (SB) ha implementado una nueva normativa que limita a cuatro años la visibilidad de las deudas no pagadas en el perfil crediticio de los usuarios. Esta medida, que entra en vigor este martes, plantea serias interrogantes sobre la transparencia y la rendición de cuentas en el sistema financiero del país. Aunque la SB asegura que esta restricción no extingue las deudas, la falta de visibilidad podría facilitar la evasión de responsabilidades por parte de las entidades de intermediación financiera.
La circular emitida por la SB, que incorpora el principio del «derecho al olvido», busca equilibrar la evaluación del riesgo con los derechos de los usuarios. Sin embargo, esta acción podría interpretarse como una oportunidad perdida para fortalecer la fiscalización y el control sobre las prácticas crediticias, dejando a los deudores en una situación de desprotección. La medida también excluye a los deudores en procesos de reestructuración o liquidación, lo que podría generar un vacío en la supervisión de las obligaciones financieras.
