En pleno mes de las madres, el llamado al ahorro y a la planificación financiera vuelve a dejar al descubierto una realidad que pesa sobre miles de familias dominicanas: mantener el hogar demanda cada vez más control del gasto, sobre todo en aquellos donde una mujer asume la principal responsabilidad económica.
Los datos de la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (Enhogar) 2005-2024, elaborada por la Oficina Nacional de Estadística (ONE), señalan que el 44.9% de los hogares del país tiene a una mujer como principal responsable del hogar. Bajo ese panorama, acciones como hacer presupuesto, recortar gastos innecesarios, evitar compras impulsivas y apartar dinero para imprevistos dejan de ser simples recomendaciones y pasan a ser medidas necesarias para resguardar la estabilidad familiar.
El gasto en alimentos, además, figura como uno de los renglones en los que las familias buscan defenderse de la carga económica. Hacer una lista antes de salir, comparar marcas, precios y tamaños, revisar ofertas en distintos supermercados o plataformas digitales y llevar un control semanal de los gastos son prácticas encaminadas a contener un presupuesto cada vez más presionado. La insistencia en estas medidas también pone en relieve el costo social que recae sobre los hogares, especialmente cuando dependen de una sola fuente de ingresos o reciben un aporte insuficiente del padre ausente.
