SANTO DOMINGO.– La decisión del Partido Revolucionario Moderno (PRM) de extender por un año el mandato de su dirección nacional y por dos años el de sus estructuras territoriales y sectoriales vuelve a poner bajo la lupa la vida interna de la organización oficialista. Abelardo Rutinel defendió la medida como una forma de preservar la estabilidad alcanzada, aunque también admitió que puede provocar malestar dentro de la militancia.
En una entrevista en “El Nuevo Diario AM”, Rutinel afirmó que el PRM actúa como una organización de orden y disciplina, y llamó a la unificación interna pese a las diferencias. Durante sus declaraciones, sostuvo que la prórroga busca conservar lo que el partido ha construido hasta ahora, aun cuando ello implique sacrificios y disenso entre sus miembros.
El legislador relacionó además esa decisión con la necesidad de resguardar la gestión del gobierno encabezado por Luis Abinader y asegurar que el PRM continúe gobernando. El planteamiento oficial, centrado en estabilidad, disciplina y continuidad, deja abierto el debate sobre cómo se equilibra esa prioridad con el derecho de elegir y ser elegido que el propio Rutinel dijo respaldar desde su formación democrática.
