Internacional

La tensión con Irán sostiene al WTI y deja otra alerta sobre las reservas de EE.UU.

agosto 12, 2026 · Redactor
La tensión con Irán sostiene al WTI y deja otra alerta sobre las reservas de EE.UU.
Foto: www.elcaribe.com.do

El crudo de Texas avanzó 1,3 % hasta 83,2 dólares por barril, al tiempo que siguen los cruces diplomáticos y se reduce el colchón estratégico estadounidense

El petróleo intermedio de Texas (WTI) terminó este martes con un alza de 1,3 % y quedó en 83,2 dólares por barril, respaldado de nuevo por el aumento de la tensión entre Estados Unidos e Irán. Los contratos de futuros para septiembre, referencia en el mercado estadounidense, subieron 1,07 dólares respecto del cierre anterior.

Ese repunte llegó acompañado de un nuevo intercambio de mensajes entre ambos países. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Baqaei, acusó a Estados Unidos de haberse vuelto “adicto” a las sanciones y de recurrir a ellas por su incapacidad para avanzar por la vía diplomática. La respuesta fue a las declaraciones del secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien aseguró que Washington está “asfixiando” a Irán mediante presión económica. Baqaei añadió que no existen negociaciones de paz en curso con Estados Unidos, aunque sí intercambio de mensajes por intermediarios.

A la par, continuó la disputa en torno al estrecho de Ormuz. Baqaei aclaró que el eventual acuerdo con Omán se limita a una ruta segura de navegación y no supone su reapertura. Donald Trump, por su parte, respondió que Estados Unidos también reclama una indemnización por los daños causados por Irán, después de que Teherán planteara seis condiciones para reabrir el paso, entre ellas reparaciones de guerra, el levantamiento de sanciones y del bloqueo naval, y la liberación de fondos iraníes congelados.

La presión externa coincide con una señal interna de vulnerabilidad: las reservas de la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos bajaron la semana pasada a 298,7 millones de barriles, 6,1 millones menos, su nivel más bajo en más de cuatro décadas. La subida del crudo y el deterioro de ese colchón de seguridad refuerzan la atención sobre un escenario en el que el discurso de presión convive con mayores riesgos para la estabilidad energética.