Los Alcarrizos vuelve a evidenciar la brecha entre el discurso de avance y la realidad diaria de sus barrios. Pese a que los recientes desarrollos en transporte masivo han situado al municipio en el centro de la atención pública, un recorrido hecho por este medio comprobó que sus principales avenidas y calles secundarias continúan cubiertas de hoyos, zanjas y piedras, lo que dificulta el paso de peatones y vehículos.
Los residentes aseguran que se trata de un problema persistente, sin una respuesta concreta de las autoridades. De acuerdo con sus denuncias, el deterioro de la capa asfáltica lleva años siendo reportado. Alan de Dios, motoconchista de la zona, resumió el efecto cotidiano de esa situación al decir: “Ninguna de las calles sirve. A veces uno llega a pensar que los políticos se quedan con el dinero, porque yo ando por todos los callejones y bloques de Los Alcarrizos y la situación es penosa. La única que estaba un poco mejor era la calle 4, y ya se está poniendo igual que las demás, llena de hoyos”.
La inconformidad también alcanza la gestión municipal. Rita García, comunitaria del sector, denunció que varios barrios han salido favorecidos en el Presupuesto Participativo, mecanismo creado para priorizar obras decididas por los ciudadanos, pero los proyectos de aceras, contenes y pavimentación no comienzan. El caso vuelve a poner sobre la mesa la exigencia de fiscalizar el uso de los fondos municipales y una administración que, según las denuncias recogidas, no ha logrado convertir las promesas en soluciones concretas para la población.
