En el Cibao, al menos 109 pacientes con enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa continúan a la espera de ser incluidos en el Programa de Medicamentos de Alto Costo, al tiempo que otros 22 esperan la autorización de cambios de tratamiento que consideran indispensables para controlar sus padecimientos. La denuncia, planteada por afectados y familiares, vuelve a poner bajo la lupa la capacidad de respuesta del sistema en casos en los que el tiempo de aprobación impacta de forma directa en la salud de los pacientes.
Según Johnny Cruz García, vocero de los pacientes, varios de los expedientes pendientes se remontan a 2024 y corresponden tanto a personas que no han sido admitidas en el programa como a pacientes cuyos medicamentos actuales dejaron de hacer efecto. Los afectados sostienen que la espera está generando complicaciones médicas, hospitalizaciones y un deterioro importante en la calidad de vida de quienes viven con estas enfermedades inflamatorias intestinales.
Los relatos también reflejan el costo social de la demora. Nayeli García contó que lleva dos años aguardando la aprobación del cambio de medicamento, después de que su organismo dejara de responder al tratamiento actual, una situación que, de acuerdo con su testimonio, le ha provocado recaídas, cirugías intestinales y afectaciones en su desarrollo profesional. Francisco Minier, residente en Loma de Cabrera, afirmó que tuvo que vender un vehículo y una finca para poder cubrir su tratamiento. A ello se suman reclamos por interrupciones en el suministro de algunos fármacos biológicos y la petición de incorporar nuevos medicamentos disponibles.
