La jornada “Plásticos por Educación”, encabezada por la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía, entregó a cientos de niños mochilas con útiles escolares a cambio de 1,000 botellas plásticas por cada una. El operativo incluyó una tablet electrónica, seis cuadernos, un set de lápices de colores, lápices para escribir, una cartuchera, un juego de reglas y un termo térmico.
La iniciativa fue presentada como una forma de apoyar a las familias antes del inicio del año escolar e incentivar el reciclaje, pero dejó a la vista una condición exigente para acceder a los artículos: reunir la cantidad de botellas requerida. Además, se fijó un máximo de dos mochilas por persona y se exigió presentar la cédula de identidad para comprobar residencia en el Distrito Nacional.
El resultado combina asistencia escolar y reciclaje, aunque también abre espacio a la fiscalización sobre el alcance real de este tipo de jornadas frente a las necesidades de las familias. En medio del regreso a clases, la actividad mostró el contraste entre el mensaje de apoyo y las barreras impuestas para obtener materiales básicos, en una escena que vuelve a poner bajo escrutinio la gestión municipal encabezada por Carolina Mejía.
