Los partidos Arena y FMLN designaron este domingo a sus candidatos presidenciales para enfrentar a Nayib Bukele en las elecciones de febrero próximo, en una carrera que arranca bajo fuerte desequilibrio político y con cuestionamientos sobre el rumbo institucional de El Salvador. La exdiputada Mayteé Iraheta, por Arena, y el líder sindical Rafael Aguirre, por el FMLN, fueron anunciados por sus respectivas organizaciones.
Aunque el mandatario mantiene una aprobación superior al 80% tras su ofensiva contra las pandillas, el proceso electoral queda atravesado por el contraste entre ese respaldo y las advertencias de organizaciones internacionales. Amnistía Internacional ha denunciado que la política de seguridad aplicada bajo estado de excepción ha derivado en graves violaciones que podrían constituir crímenes de lesa humanidad. A eso se suma que Bukele fue proclamado por Nuevas Ideas para buscar un tercer mandato, después de impulsar una cuestionada reforma constitucional que permite la reelección indefinida.
Desde la oposición, Arena planteó preservar los avances en seguridad para ponerlos al servicio de un «mayor progreso» colectivo y no solo de «un sector», mientras el candidato del FMLN llamó a un «diálogo nacional» y a presentar «una alternativa diferente a cómo pueden hacerse las cosas». La entrada formal de ambas candidaturas reabre así la disputa política en un contexto donde el principal debate ya no se limita a la popularidad presidencial, sino a la necesidad de vigilancia, contrapesos y rendición de cuentas frente a la concentración de poder.
