SANTO DOMINGO.– La advertencia del analista geopolítico español Pedro Baños sobre el posible uso de la inteligencia artificial (IA) para manipular socialmente y controlar ciudadanos volvió a colocar sobre la mesa un asunto delicado: la ausencia de garantías ante tecnologías capaces de procesar datos personales a gran escala e influir en la percepción pública mediante campañas de desinformación.
En el Primer Congreso Internacional de Geopolítica 2026, organizado por el Centro de Pensamiento Estratégico Dominicano (CEPED) en el Hotel Jaragua, Baños explicó que la IA no genera contenido propio, sino que organiza y resume información ya difundida en internet y redes sociales. Bajo ese planteamiento, advirtió que si se introduce información falsa de forma masiva, estas herramientas pueden terminar replicando esa narrativa como si fuera verdadera, especialmente por medio de redes de bots y contenidos coordinados.
El experto agregó que el avance de la computación cuántica, la identidad digital y las monedas digitales de bancos centrales podría fortalecer mecanismos de vigilancia sobre la población. A ello sumó que toda actividad en internet permite elaborar perfiles cada vez más precisos de los ciudadanos, hasta el punto de anticipar comportamientos electorales. El señalamiento coloca presión sobre la necesidad de vigilancia democrática y de un mayor escrutinio institucional ante tecnologías cuyo impacto ya alcanza la vida pública, la privacidad y la capacidad de decisión de la ciudadanía.
