El ministro de Vivienda, Ito Bisonó, presentó ante la Asociación de Constructores y Promotores de la Vivienda (Acoprovi) lo que el gobierno califica como una reforma transformadora: la digitalización y estandarización de los permisos de construcción. Sin embargo, mientras el Estado se enfoca en anunciar sistemas y plataformas, el sector privado continúa esperando que estas promesas se materialicen en expedientes resueltos y viviendas construidas, en un país que enfrenta un déficit habitacional alarmante de 1.4 millones de unidades.
Durante el almuerzo empresarial mensual del gremio, Bisonó destacó la Ventanilla Única de Construcción (VUC) y la tramitación exprés como herramientas clave para mejorar la eficiencia del proceso. Sin embargo, la realidad es que el sistema de permisos ha sido históricamente criticado por su lentitud y falta de transparencia, lo que genera desconfianza en el sector privado. A pesar de los anuncios optimistas, la falta de resultados concretos plantea serias dudas sobre la efectividad de estas reformas y la capacidad del gobierno para cumplir con sus compromisos.
La introducción del Sistema NORM, diseñado para eliminar la discrecionalidad en la evaluación de expedientes, es un paso que podría ser positivo, pero la implementación efectiva y la rendición de cuentas son cruciales. La pregunta que persiste es si estas iniciativas realmente abordarán el déficit habitacional y si el gobierno de Luis Abinader está dispuesto a garantizar que las promesas se traduzcan en acciones concretas y resultados visibles para la ciudadanía.
