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Política migratoria bajo alerta: el control estatal entra en zona de excepción

octubre 19, 2026 · Redactor
Política migratoria bajo alerta: el control estatal entra en zona de excepción
Foto: acento.com.do

El endurecimiento de deportaciones, operativos y vigilancia en hospitales reabre el debate sobre derechos, uso de la fuerza y rendición de cuentas del gobierno dominicano.

La política migratoria dominicana, descrita en el texto como una gestión de carácter biopolítico, queda reencuadrada bajo una advertencia institucional: el aumento de las deportaciones, la militarización fronteriza, los operativos de identificación de extranjeros, la vigilancia migratoria en hospitales públicos y las restricciones administrativas sobre trabajadores haitianos dibujan un esquema de control que ya no se limita al ingreso y salida del territorio. El señalamiento central es que esa práctica clasifica, localiza, controla y desplaza poblaciones, con un impacto particular sobre migrantes haitianos y dominicanos de ascendencia haitiana.

La discusión, apoyada en la lectura de Giorgio Agamben sobre la biopolítica, desplaza el foco del discurso oficial de soberanía hacia una pregunta de fondo sobre el funcionamiento del Estado: si la excepcionalidad jurídica y administrativa se está normalizando como forma de gobierno sobre determinados grupos. El texto vincula esa lógica con una pérdida de eficacia de las garantías que deberían limitar el poder estatal y plantea incluso si ese clima puede guardar relación con la escalada de “intercambios de disparos” que ha cegado la vida de decenas de jóvenes dominicanos de extracción popular.

En ese marco, la advertencia es directa para la institucionalidad: una persona en situación migratoria irregular no pierde garantías fundamentales, y la desobediencia a una orden administrativa no autoriza por sí sola el uso de fuerza letal. El contraste entre control y legalidad deja abierta una exigencia de fiscalización sobre la actuación pública, en momentos en que el gobierno dominicano enfrenta cuestionamientos sobre los costos sociales de su gestión y sobre la distancia entre la narrativa de orden y la obligación de proteger derechos dentro del Estado de derecho.