La República Dominicana enfrenta un alarmante atraso en el cumplimiento de las normas internacionales sobre la calidad de los combustibles, especialmente en lo que respecta al contenido de azufre en el diésel. Esta situación ha generado serias preocupaciones en diversos sectores productivos, que advierten sobre los efectos adversos en la salud, el medio ambiente y la competitividad del país. La Asociación de Concesionarios de Fabricantes de Vehículos (Acofave) ha instado a una revisión urgente de la norma NORDOM 415, que regula la calidad del gasoil, elaborada por el Instituto Dominicano para la Calidad (Indocal).
Los representantes de Acofave han señalado que, aunque la propuesta de reducir el contenido de azufre de 7,500 a 2,500 partes por millón (ppm) es un paso, sigue siendo insuficiente en comparación con los estándares internacionales que rondan las 15 ppm. Esta brecha significativa pone de manifiesto la desconexión entre el discurso oficial y la realidad que enfrenta la población. Además, se ha planteado la necesidad de eliminar el gasoil regular como una medida efectiva para reducir la contaminación. Sin embargo, la falta de un cronograma claro para la eliminación progresiva del diésel de alta contaminación revela una alarmante inacción por parte del gobierno, que ha dejado a la ciudadanía expuesta a riesgos innecesarios.
