Frente al restaurante Jalao, en la Zona Colonial, familiares de varias de las víctimas de la tragedia ocurrida en la discoteca Jet Set volvieron a protestar este miércoles. El establecimiento es propiedad de los hermanos Espaillat, en una nueva muestra de que el caso sigue en el centro de la demanda pública de justicia y rendición de cuentas.
En la manifestación, los parientes reclamaron mayor agilidad en el proceso judicial y advirtieron que el expediente no debe ser archivado ni desaparecer de la atención pública. También cuestionaron que negocios vinculados a los imputados continúen funcionando con normalidad mientras aún no se esclarecen las circunstancias del colapso del centro nocturno, que dejó decenas de muertos y heridos.
Además, pidieron a las autoridades competentes ampliar las investigaciones y revisar las condiciones estructurales y de seguridad de las edificaciones relacionadas con los señalados en el caso, para determinar si cumplen con las normativas vigentes. Insistieron, asimismo, en que el seguimiento oficial debe ser constante y en que se adopten medidas preventivas para evitar que una tragedia similar vuelva a repetirse en otros establecimientos de entretenimiento del país.
