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Puerto Plata revive en turismo, pero arrastra la pérdida de su patrimonio

mayo 14, 2026 · Redactor
Puerto Plata revive en turismo, pero arrastra la pérdida de su patrimonio: puntos clave
Foto: acento.com.do

Aunque se habla de recuperación económica, la desaparición de edificaciones antiguas y casas victorianas pone de relieve la falta de visión política y el peso de la corrupción.

Puerto Plata fue elegida como el primer polo turístico del país cuando el Banco Central asumió el desarrollo de la infraestructura turística y Playa Dorada se concibió con asesoría inglesa y criterio técnico, sin la participación de políticos locales. Sin embargo, ese punto de partida terminó degradado por decisiones posteriores que el propio balance histórico atribuye al populismo irresponsable de los políticos y a la falta de mantenimiento de los hoteleros, hasta convertir el proyecto en un área de desarrollo inmobiliario con una oferta mínima de habitaciones hoteleras.

Ese mismo contraste reaparece hoy con el llamado renacer de Puerto Plata impulsado por el crecimiento del turismo de cruceros. Aunque la llegada de cruceristas ha favorecido la actividad económica, su estadía dura apenas horas y buena parte de las excursiones es organizada por las navieras, que se quedan con las utilidades. A ello se añade que quienes recorren la ciudad por su cuenta terminan en circuitos de guías y transportistas que cobran comisiones abusivas a los negocios, encareciendo la experiencia y reduciendo su impacto real.

En ese escenario, la reconstrucción victoriana de Puerto Plata vuelve a presentarse como una advertencia sobre lo que se ha dejado perder. La ciudad disponía de una riqueza monumental que le otorgó gran belleza en el pasado, y sus edificaciones antiguas y casas victorianas fueron minuciosamente inventariadas en los años setenta. No obstante, la falta de visión política y la corrupción han provocado que muchas de ellas se pierdan, dejando en evidencia una oportunidad desaprovechada para sostener un modelo turístico de mayor valor y una deuda de gestión que sigue exigiendo vigilancia ciudadana.