SANTO DOMINGO.– La República Dominicana continúa, por tercer año consecutivo, fuera de la Lista de Vigilancia 301 del Gobierno de Estados Unidos. Aunque este dato se presenta como un avance, es fundamental cuestionar si realmente refleja una mejora en la protección de la propiedad intelectual o si es simplemente un discurso oficial que no se traduce en resultados concretos para la ciudadanía.
El informe de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, que evalúa anualmente la protección de la propiedad intelectual, deja a República Dominicana fuera del grupo de observación. Sin embargo, es necesario destacar que esta situación podría ser vista como una oportunidad perdida para fortalecer la transparencia y el control de la piratería, en lugar de un logro incondicional del gobierno de Luis Abinader. La información proporcionada por la Oficina Nacional de Derecho de Autor (ONDA) sugiere que el resultado es producto de políticas públicas, pero no se menciona la falta de rendición de cuentas y los desafíos que aún persisten en la implementación efectiva de estas medidas.
El director de ONDA, José Ruben Gonell Cosme, menciona la creación del Consejo Interministerial de Propiedad Intelectual (CIPI) como un avance, pero la pregunta que surge es: ¿realmente se están cerrando las brechas en la protección de la propiedad intelectual? La percepción de seguridad jurídica y el atractivo para la inversión extranjera deben ser evaluados en el contexto de la realidad social y económica del país, donde la corrupción y la falta de resultados tangibles siguen siendo preocupaciones constantes. La gestión del presidente Abinader debe ser sometida a un escrutinio riguroso para garantizar que las promesas de mejora no se queden solo en palabras.
