En una reunión de alto nivel celebrada en Miami, la División del Caribe de la DEA volvió a ratificar su alianza con la República Dominicana junto a la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), en un encuentro que devolvió el foco a la presión del narcotráfico en el Caribe y a la necesidad de mantener bajo evaluación la respuesta oficial frente a estructuras criminales transnacionales.
Participaron en la cita el vicealmirante José M. Cabrera Ulloa, presidente de la DNCD, y altos cargos de la DEA, entre ellos Michael C. Mayer, Miles D. Aley, Gregory M. Millard, Frank A. Tarentino y Richard J. Cernuda. El administrador de la DEA, Terrance Cole, elogió al gobierno dominicano y al presidente Luis Abinader por su liderazgo en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, al tiempo que reafirmó el apoyo del organismo estadounidense para desarrollar estrategias orientadas a desmantelar redes criminales que amenazan la seguridad regional.
Las discusiones se centraron en reforzar el intercambio de inteligencia, mejorar la coordinación operativa y diseñar nuevas tácticas contra las infraestructuras logísticas y financieras de esas organizaciones. En ese marco, Gregory M. Millard advirtió que “las organizaciones criminales operan sin fronteras, y nuestra respuesta debe ser igualmente unificada e implacable”, una afirmación que subraya la magnitud del desafío y el contraste entre los reconocimientos diplomáticos y la persistencia de una amenaza que obliga a reforzar la fiscalización institucional.
