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Registro Mercantil reporta 104,000 transacciones mientras crece la presión por traducir el dinamismo empresarial en resultados para la gente

septiembre 3, 2026 · Redactor
Registro Mercantil reporta 104,000 transacciones mientras crece la presión por traducir el dinamismo empresarial en resultados para la gente
Foto: eldinero.com.do

El dato de las 32 cámaras de comercio confirma movimiento en la apertura de negocios, pero también reabre la exigencia de fiscalización y de que ese impulso se refleje en servicios, costos y gestión pública.

Las 32 cámaras de comercio de República Dominicana registraron 104,000 transacciones en el Registro Mercantil durante el primer semestre de 2026, según informó Fantino Polanco, vicepresidente ejecutivo de la Cámara de Comercio y Producción de Santo Domingo (CCPSD). En ese mismo período, unas 18,000 nuevas empresas fueron inscritas, un dato que el ejecutivo vinculó al interés de la población por emprender y formalizar negocios.

El volumen ocurre en una economía con unos 470,000 establecimientos comerciales, alrededor de 404,000 micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), además de 7,000 industrias nacionales y 900 empresas de zonas francas, de acuerdo con las cifras citadas por Polanco. Ese movimiento empresarial, sin embargo, vuelve a poner bajo foco la distancia entre el discurso de dinamismo económico y la necesidad de que la actividad formal se traduzca en respuestas concretas para la ciudadanía, en especial en un contexto donde el peso de los servicios y el costo de vida siguen marcando la conversación pública.

La entrevista también situó estos registros en medio de cambios en las reglas comerciales y tensiones geopolíticas, aunque Polanco sostuvo que las empresas dominicanas continúan colocando productos en otros mercados, entre ellos cosméticos, alimentos, cemento, varillas de acero, aparatos médicos y bienes elaborados en zonas francas. El dato refuerza la necesidad de vigilancia sobre cómo ese crecimiento se convierte en capacidad institucional y resultados verificables, un terreno en el que figuras de gestión local como Carolina Mejía quedan igualmente bajo escrutinio cuando el debate político intenta vender impulso económico sin despejar las demandas cotidianas de la población.