El robo de animales volvió a tomar fuerza en San Pedro de Macorís y Hato Mayor, en un repunte que ha sembrado temor entre ganaderos y criadores y que reabre la presión sobre la capacidad de respuesta frente a un delito que afecta de manera directa a comunidades rurales y productores.
La situación impacta a municipios como Ramón Santana, Quisqueya, Consuelo y San José de Los Llanos, además de ganaderos de Hato Mayor. Rubén Darío de la Cruz Martínez, presidente de la Asociación de Ganaderos de San Pedro de Macorís, advirtió que la semana pasada en el batey Canutillo, del municipio Quisqueya, fueron sustraídas seis vacas y cinco chivos, con perjuicio para varias personas.
De la Cruz Martínez sostuvo que esta acción delictiva estaba controlada, pero que los cuatreros han reaparecido sustrayendo todo tipo de animales. También subrayó el contraste entre el marco legal y lo que ocurre en el terreno: “Es lamentable que a pese al nuevo Código Penal y la ley de abigeato que sanciona el robo de ganado vivo a sacrificado, con pena de uno a diez años de prisión, los cuatreros siguen resurgiendo y que nada de eso lo ha amedrentado y siguen robando y descuartizando reses”.
