La intoxicación por salmonela detectada en el Hospital General de México derivó en una revisión sobre la gestión interna del centro, luego de que la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno confirmara que desde el 3 de septiembre mantiene abierta una investigación para establecer posibles responsabilidades administrativas de servidores públicos adscritos a la institución.
La investigación comenzó tras el reporte de que médicos residentes habían presentado síntomas gastrointestinales y de que algunos necesitaron atención hospitalaria. El hospital informó el jueves que 135 médicos residentes y de alta especialidad resultaron afectados en un episodio vinculado temporalmente al consumo de alimentos suministrados por el comedor institucional, mientras 41 personas fueron hospitalizadas para vigilancia y tratamiento, aunque permanecían estables y bajo atención médica.
De acuerdo con la información oficial, el episodio fue detectado el 31 de agosto, después de un aumento repentino de casos con dolor abdominal, diarrea, febrícula y vómito. Desde que se abrió el expediente, las autoridades han pedido datos sobre el número de afectados, su evolución médica, las medidas adoptadas y los estudios epidemiológicos realizados. El 4 de septiembre, además, se llevó a cabo una visita de verificación para reunir documentación, testimonios y evidencia, así como para revisar las condiciones de recepción, almacenamiento, preparación y distribución de alimentos y el cumplimiento de las medidas sanitarias aplicables, en un caso que vuelve a poner bajo escrutinio los controles en servicios públicos esenciales.
