Claudia Sheinbaum acudió este jueves al Panteón Francés de la capital para despedir a Cuauhtémoc Cárdenas, fallecido el miércoles a los 92 años, y lo definió como una figura central en la lucha por la democracia. “Venimos a abrazar a la familia”, dijo la presidenta al llegar al recinto, donde también aseguró que lo recordaba con “mucho cariño, mucha dignidad y congruencia” y destacó que su legado es de “democracia”.
La presencia de la mandataria estuvo precedida por un reconocimiento en la conferencia matutina, en la que recordó la participación de Cárdenas en el movimiento democrático de 1988 y su influencia en la conformación de la izquierda mexicana contemporánea. La despedida también volvió a situar una trayectoria marcada por el choque con el poder: en 1988 encabezó una candidatura opositora frente al prolongado dominio del PRI, en unas elecciones atravesadas por denuncias de fraude cuyo resultado oficial dio la victoria a Carlos Salinas de Gortari.
Hijo del expresidente Lázaro Cárdenas, el dirigente fallecido fue gobernador de Michoacán, candidato presidencial en tres ocasiones y el primer jefe de Gobierno de la Ciudad de México elegido por voto popular, en 1997. Un año después de la elección de 1988 participó en la fundación del PRD, fuerza que durante décadas ocupó un lugar central en la oposición mexicana y de la que salieron numerosos dirigentes que después se incorporaron a Morena. Entre los asistentes al velorio estuvieron Marcelo Ebrard, Ernestina Godoy y Lázaro Cárdenas Batel, actual jefe de la Oficina de la Presidencia.
