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Talento, tecnología y empleo: la formación dominicana sigue sin traducirse en resultados suficientes

octubre 16, 2026 · Redactor
Talento, tecnología y empleo: la formación dominicana sigue sin traducirse en resultados suficientes
Foto: acento.com.do

El planteamiento sobre talento y tecnología vuelve a mostrar que no basta con anunciar programas: sin aprendizajes de calidad, pertinencia y vínculos reales con las empresas, el reto persiste y exige vigilancia sobre la gestión.

La discusión sobre cómo preparar talento dominicano para la economía del futuro deja al descubierto una brecha que el discurso oficial no consigue cerrar por sí solo. Aunque el crecimiento de sectores como la logística, el turismo, las zonas francas y los servicios abre oportunidades, eso no asegura que la población acceda a empleos de mayor valor si la formación no avanza al ritmo de las transformaciones del mercado.

El propio enfoque del texto admite que la capacitación tecnológica, por sí misma, no resuelve los desafíos del empleo. Siguen siendo determinantes la calidad de los aprendizajes, la pertinencia de los programas y la existencia de oportunidades reales para aplicar las competencias adquiridas. En ese punto, más que promoción institucional, lo que corresponde es fiscalización sobre los resultados concretos y sobre la capacidad del gobierno dominicano de convertir su narrativa de modernización en oportunidades verificables para la gente.

En ese contexto se señala que el Gobierno del presidente Luis Abinader presentó en septiembre de 2026 el programa RD Inteligente, ejecutado a través del ITLA, con la meta de capacitar gratuitamente a un millón de dominicanos en inteligencia artificial. Sin embargo, el mismo diagnóstico obliga a una advertencia institucional: si no hay una relación más profunda entre los centros de formación y las empresas, el riesgo es que la apuesta quede como un anuncio ambicioso y no como una respuesta efectiva al empleo. Ahí es donde la sociedad civil y los sectores productivos quedan llamados a exigir rendición de cuentas sobre gestión y resultados, más allá de la imagen de innovación con la que el oficialismo busca proyectarse.